martes, 9 de marzo de 2010

Si tu familia o tú fueron víctimas de un delito, coadyuvar con el Ministerio Público es uno de los derechos que puedes ejercer.

Si tu familia o tú fueron víctimas de un delito, coadyuvar con el Ministerio Público es uno de los derechos que puedes ejercer.


Por: María Eugenia González

El derecho de coadyuvar provee a las víctimas de un delito o a sus familiares la facultad de participar directa y activamente en el proceso legal contra el responsable o inculpado, obligando al Ministerio Público a investigar los hechos.

La Constitución Política Mexicana garantiza a las víctimas de un delito una serie de derechos a los que tienen acceso, entre ellos se encuentra el derecho de coadyuvancia, fundamentado en el artículo 20, inciso B y a nivelo local, en los artículos 121 y 122 del Código de Procedimientos Penales del Estado de Chihuahua.

En el artículo 120 de la Constitución se estipula además que en caso de muerte de la víctima, se considerarán ofendidos, los familiares o pareja de la víctima como: cónyuge, concubina o conviviente que hubiera permanecido por lo menos dos años antes de que ocurriera el hecho, los dependientes económicos, los descendientes consanguíneos o civiles, los ascendientes consanguíneos o civiles y por último los parientes colaterales, consanguíneos o civiles.

De esta manera, la víctima, ofendido o su representante (un abogado o cualquier persona de su confianza, aunque no sea abogado) pueden ejercer el derecho de coadyuvancia desde el momento en que presenta su denuncia ante el Ministerio Público hasta que sea dictada una sentencia. Esto quiere decir, que el coadyuvante, ya sea la misma víctima o su representante, puede aportar informes, pruebas y propuestas que ayuden en la integración de la averiguación previa y el proceso penal con el fin de acreditar la culpabilidad y responsabilidad de los victimarios, para ello podrán tener copia de la carpeta de investigación (expediente). En caso de que se trate de varias víctimas u ofendidos, se deberá nombrar un representante en común y de no alcanzar un acuerdo, será el juzgador quien se encargue de nombrar a uno de ellos.

Sin embargo, lo anterior no significa que en el coadyuvante caiga la responsabilidad de aportar todas las pruebas o que se desempeñe como un auxiliar del Ministerio Público, ya que la víctima está ejerciendo un derecho y no cumpliendo una función, sin invadir las funciones exclusivas del Ministerio Público.

Asimismo, el derecho de coadyuvar implica que el Ministerio Publico establezca un mecanismo de comunicación directa, transparente, eficiente, eficaz y permanente con la víctima, quien independientemente de su género, status, clase, etc., tiene derecho a recibir y aportar información sobre el caso. Si la seguridad de las víctimas de violencia se ve comprometida por estar ejerciendo su derecho a coadyuvar, ella tendrá la oportunidad de ser escuchada y dar información al momento de tomar decisiones sobre penas y medidas o su ejecución, con el fin de que la víctima se pueda acercar a las instituciones las cuales a través del Estado deberán ofrecer protección policial, restricciones cautelares, u otras medidas para proteger a las/los coadyuvantes, etc.

El caso de Justicia para Nuestras Hijas (JNPH) es un claro ejemplo de cómo las madres de familia que integran la organización porque su hija fue asesinada o porque está desaparecida, pueden ejercer este derecho.

Ellas decidieron después de haber perdido a su hija, organizarse y ejercer el derecho de coadyuvancia lo que les permitió tener una copia de los expedientes y darse cuenta de que éstos estaban prácticamente en blanco, a pesar de que ellas habían ido a denunciar la desaparición o asesinato de sus hijas y habían pasado ya varios años. Los familiares, gracias al derecho de coadyuvancia, se dieron cuenta que las autoridades no habían realizado investigaciones para buscar a sus hijas o para buscar a los responsables de los asesinatos. Por ello, después de haberse unido y decidido ejercer el derecho de coadyuvar con el Ministerio Público, han logrado conocer e impulsar la investigación de los casos de sus hijas; algunas han recuperado los cuerpos, ratificado la identidad e incluso han encontrado al responsable de delito. Cada mes, ellas estudian junto con el Ministerio Público el expediente, proponen líneas de investigación, testigos o bien presentan pruebas. Ha sido ésta la única forma de garantizar que el Ministerio Público está llevando a cabo la investigación.

Por otra parte, cabe resaltar que las víctimas u ofendidos tienen derecho a recibir atención médica, psicológica y asesoría jurídica de forma gratuita desde el principio de su denuncia.

Para mayor información comunícate con nosotros en Calle Begonias 1106-A, Col. Campesina, Chihuahua, Chih. Tel. (614) 413-33-55. info@justiciaparanuestrashijas.org

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